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domingo, 22 de agosto de 2010

Domingueros en Santiago de Chile

Hola de nuevo, weones seguidores.

Con la intención de seguir compartiendo nuestra cada vez mayor sabiduría acerca de la cultura chilena, escribimos este post dedicándolo a los domingos. Desde que llegamos, nos sorprendió mucho que las calles se vaciaran totalmente los domingos en la ciudad de Santigo. Todo tranquilo... demasiado tranquilo... casi al borde del mal rollo... Pero hoy descubrimos por qué...

Hoy decidimos lanzarnos, por fin, a la aventura de hacer turismo en Santiago de Chile. La excusa de "no tenemos piso, lo primero es lo primero" y "hace frío, mejor nos quedamos en casa viendo True Blood toda la tarde" ya no nos sirvieron. Hacía un tiempo muy agradable, y no teníamos nada mejor que hacer (Raps dice que "tiene mucha faena" pero que "se la pela"...).

Decidimos visitar uno de los múltiples cerros que hay en la ciudad. Son minimontañas tipo Montjuic, y hay varias por todo Santiago. Nosotros fuimos a la más grande, el Cerro de San Cristóbal. Y resulta que ¡oh, sorpresa! Allí estaba tooooda la gente que faltaba en las calles de Santiago, disfrutando del buen tiempo, la naturaleza, etc...

En ese cerro está el zoo, una estatua de una virgen muy del estilo Cristo Redentor de Río de Janeiro y kilómetros y kilómetros de caminos que recorrer. Y bueno, allí llegamos y, después de subirnos en un funicular que daba bastante mal rollo, llegamos a la cima, y pudimos comernos nuestro tupper de ensalada-hecha-de-lo-poco-que-teníamos disfrutando de las vistas de la ciudad.

Había mogollón de ciclistas, y mucha gente tomando un postre típico de aquí, llamado "mote con huesillos". Abajo os dejo una foto. La primera vez que lo vimos nos pareció un cerebro descomponiéndose en un vaso de pis, pero resulta que es una especie de bebida de melocotón a la que se le echan unas bolitas de trigo y trozos de melocotón. No está malo del todo, al fin y al cabo... Sabe a melocotón, o "durazno", como le llaman aquí.



En fin... paseamos mucho, hicimos fotos, vimos muchos edificios, para felicidad de Rapunchy, aunque la neblina de contaminación (smog) los tapaba bastante... Y bueno, después volvimos a casa y pudimos ver un capítulo de True Blood y otro de Mad Men sin tener peso de conciencia por falta de turismo...








Un besote a todos... (y si alguno escuchó algo de los mineros que se quedaron atrapados en una mina de aquí, resulta que están todos vivos pero aún no los sacaron...).